Last updated: 6 days ago
De origen jiennense.
Mi primer contacto con la música más allá de como consumidora fue a los 14 años, empecé a tocar flamenco con la guitarra.
A los 19 años, llevando dos en Madrid, unos amigos y yo formamos un grupo de punk en el que empezaría a cantar, o a intentarlo.
En 2020 y durante la pandemia, comenzaría a experimentar con otros géneros de la mano de Manibura en la producción, y ese mismo año formaría parte de Roseelab Records, donde empecé a tener contacto y hacer música con más artistas.
Actualmente, y después de dos años buscando un sonido propio, sigo haciendo música urbana, por llamarlo de alguna forma, por mi cuenta de manera más independiente y, además, sin dejar de lado las buenas costumbres ni los buenos géneros, tocando los domingos con los chavales de clase.
Mi primer contacto con la música más allá de como consumidora fue a los 14 años, empecé a tocar flamenco con la guitarra.
A los 19 años, llevando dos en Madrid, unos amigos y yo formamos un grupo de punk en el que empezaría a cantar, o a intentarlo.
En 2020 y durante la pandemia, comenzaría a experimentar con otros géneros de la mano de Manibura en la producción, y ese mismo año formaría parte de Roseelab Records, donde empecé a tener contacto y hacer música con más artistas.
Actualmente, y después de dos años buscando un sonido propio, sigo haciendo música urbana, por llamarlo de alguna forma, por mi cuenta de manera más independiente y, además, sin dejar de lado las buenas costumbres ni los buenos géneros, tocando los domingos con los chavales de clase.