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Belamurder es una banda de rock, formada en 2019 en Santiago, Chile.
El grupo está integrado por Karen Soto (voz), Hans Martínez (guitarra líder), Alexander Rojas (guitarra rítmica), Johann Bustamante (bajo) y Jezer Vellz (batería).
Belamurder es una banda que habita los márgenes del rock, con una propuesta que fusiona la crudeza del horror-punk, la oscuridad introspectiva del post-punk, y la agresividad melódica del metal alternativo, todo envuelto en una estética lo-fi que le otorga un carácter visceral y auténtico.
Su sonido es denso, cargado de distorsión y atmósferas sombrías, donde las guitarras alternan entre riffs pesados y pasajes más etéreos, mientras la voz se mueve entre la rabia y la vulnerabilidad.
Las letras de Belamurder se sumergen en temáticas que oscilan entre lo personal, político y existencial, con un enfoque que no teme incomodar ni confrontar.
Aunque su estilo desafía las etiquetas tradicionales, su identidad musical se enraíza en la disidencia sonora: canciones con una fuerte carga emocional, ritmos urgentes y una estética que recuerda al rock de principios de los 2000, pero con una narrativa actual marcada por el contexto social chileno.
Belamurder no busca encajar en una categoría, sino construir un universo propio: oscuro, crudo y honesto.
El grupo está integrado por Karen Soto (voz), Hans Martínez (guitarra líder), Alexander Rojas (guitarra rítmica), Johann Bustamante (bajo) y Jezer Vellz (batería).
Belamurder es una banda que habita los márgenes del rock, con una propuesta que fusiona la crudeza del horror-punk, la oscuridad introspectiva del post-punk, y la agresividad melódica del metal alternativo, todo envuelto en una estética lo-fi que le otorga un carácter visceral y auténtico.
Su sonido es denso, cargado de distorsión y atmósferas sombrías, donde las guitarras alternan entre riffs pesados y pasajes más etéreos, mientras la voz se mueve entre la rabia y la vulnerabilidad.
Las letras de Belamurder se sumergen en temáticas que oscilan entre lo personal, político y existencial, con un enfoque que no teme incomodar ni confrontar.
Aunque su estilo desafía las etiquetas tradicionales, su identidad musical se enraíza en la disidencia sonora: canciones con una fuerte carga emocional, ritmos urgentes y una estética que recuerda al rock de principios de los 2000, pero con una narrativa actual marcada por el contexto social chileno.
Belamurder no busca encajar en una categoría, sino construir un universo propio: oscuro, crudo y honesto.