Last updated: 12 hours ago
Fuzz, Groove y Synth. 🌸
Hay una edad que siempre nos pareció misteriosa: los 27.
Para algunos músicos fue el final. Para nuestra generación, es un punto de quiebre. Cumplimos años sin tener claro hacia dónde vamos, atrapados en trabajos que absorben el alma y rutinas que dejan nuestras pasiones al margen.
Pero algo dentro no se rindió.
No quisimos formar parte del club. Decidimos renacer.
La música se volvió nuestro portal, nuestra forma de resistir. No lo hacemos por fama, sino por amor. Cada nota es una declaración de vida.
A los 27 no morimos.
A los 27 despertamos.
Y desde entonces, no hay vuelta atrás.
There’s something mysterious about turning 27.
For some musicians, it was the end. For our generation, it’s a breaking point. We hit that age unsure of where we’re going, stuck in jobs that drain our souls, trapped in routines that push our passions aside.
But something inside refused to fade.
We chose not to join the club—we chose to be reborn.
Music became our portal, our way to resist. We don't play for fame, we play for love. Every note is a declaration of life.
At 27, we didn’t die.
At 27, we woke up.
And from that moment on, there’s no turning back.
CDMX 🇲🇽
Hay una edad que siempre nos pareció misteriosa: los 27.
Para algunos músicos fue el final. Para nuestra generación, es un punto de quiebre. Cumplimos años sin tener claro hacia dónde vamos, atrapados en trabajos que absorben el alma y rutinas que dejan nuestras pasiones al margen.
Pero algo dentro no se rindió.
No quisimos formar parte del club. Decidimos renacer.
La música se volvió nuestro portal, nuestra forma de resistir. No lo hacemos por fama, sino por amor. Cada nota es una declaración de vida.
A los 27 no morimos.
A los 27 despertamos.
Y desde entonces, no hay vuelta atrás.
There’s something mysterious about turning 27.
For some musicians, it was the end. For our generation, it’s a breaking point. We hit that age unsure of where we’re going, stuck in jobs that drain our souls, trapped in routines that push our passions aside.
But something inside refused to fade.
We chose not to join the club—we chose to be reborn.
Music became our portal, our way to resist. We don't play for fame, we play for love. Every note is a declaration of life.
At 27, we didn’t die.
At 27, we woke up.
And from that moment on, there’s no turning back.
CDMX 🇲🇽
Monthly Listeners
63
Monthly Listeners History
Track the evolution of monthly listeners over the last 28 days.
Followers
110
Followers History
Track the evolution of followers over the last 28 days.
Top Cities
39 listeners